Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como la canción más hermosa del mundo

Soplando en el viento

El mismo León Gieco reconoció en público alguna vez con inocultable sinceridad, que su primera canción (“Hombres de hierro”) era algo así como un “robo” de “Blowin in the wind”. Mi hijo Julián me ha hecho notar también, y para mi sorpresa, que la banda argentina Los Guasones, es beneficiaria de algunos “afanos” por el estilo perpetrados contra las canciones de Dylan. Otro tanto, me parece a mí, le corresponde a Andrés Calamaro, y no creo que a él lo ofenda esta imputación, sino todo lo contrario. Salvando las distancias, se ha llegado a decir lo mismo de John Lennon, sobre todo del Lennon que quedó perplejo y turbado luego de escuchar en 1965 el estreno de “Like a rolling stone”. Joaquín Sabina, por ejemplo, asegura que la mejor canción del siglo XX es para él, (y lo dice sin dudar), “Knocking on heavens door”. Tanto, que en una de sus últimas presentaciones pudimos oír la introducción instrumental de aquel tema, (maravilloso por cierto) haciendo las veces de prólogo de “¿Quién ...

Pasaron las grullas...

"Se necesitan verdades acerbas, medicamentos amargos…” (Mijaíl Lermontov, poeta ruso, 1814-1841) Napoleón sospechaba que “algo más” acompañaba al soldado ruso en el combate. Una especie de “doble” irreductible, un alma imposible de vencer. Lo mismo habrán pensado las numerosas divisiones del ejército nazi que sucumbieron sin haber logrado quebrantar la resistencia de las tropas soviéticas y del pueblo de Stalingrado en la cruentísima batalla que decidió el curso de la historia y el destino de la humanidad. Precisamente, la Gran Guerra Patria, como la siguen recordando en Rusia, no solamente ha dejado una huella imborrable en la memoria de esa nación, sino que también ha contribuido a alimentar el mito y la leyenda de eso que llaman el “alma rusa”. Difícil de explicar, el nervio principal del alma rusa posee un aspecto relacionado directamente con la tristeza como tránsito de expiación y fortalecimiento del espíritu. “¡Ay, Dios mío! ¡Qué triste es nuestra Rusia!”, se ...